Al Barcelona le faltaron narices –por no decir otra cosa más grosera- ayer en Bilbao. O lo que es lo mismo, le faltaron los gritos, la presión y la obsesión de su capitán Puyol, que por algo es el líder del vestuario, y lo ha sido durante muchos años, incluidos algunos de los más exitosos de la historia del club. Puyol grita a sus compañeros cuando éstos se despistan, sin permitir malos entendidos como los que ayer parecieron aflorar en defensa.
Xavi, Iniesta, Piqué y Valdés son grandísimos jugadores, pero no tienen las agallas del capitán –que sí envejece y le empiezan a pesar las piernas, pero en carácter, no le gana nadie, y ayer se notó.
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El Barcelona su enfermedad se llama AUSENCIA ETO'O, y es posible que pierde todo. Los aficionados de Barcelona los mas sinceros lo sentimos.
Vicente ONDO OBIANG 10:03 AM Nov 23rd 2009