Boca y River comenzaron el torneo donde dejaron el anterior
Hay muchas maneras de jugar mal. Lo más sobresaliente entonces es que tanto Boca como River repitieron las fórmulas nefastas para no ganar. Nadie podría notar la diferencia entre las versiones 2009 y las mediocridades 2010.
Una vez extinguido el "hechizo veraniego" River volvió a carecer de potencia ofensiva. Los "millonarios" no agreden y apenas se defienden. Además, 90 minutos son suficientes para que cualquier rival anote un gol.

Boca conservó intactos sus dos peores defectos: ausencia de sistema que contenga al talento y vulnerabilidad exasperante en el juego aéreo.
Riquelme, Palermo o algún otro muchacho pueden hacer una pequeña diferencia durante un partido. Entonces, los xeneizes marcan el gol o se lo erran por poco. Pero no hay un equipo que potencie los raptos de inspiración o que ponga el pecho cuando las estrellas no brillan. Y si faltaba una coincidencia con el Boca 2009, le convirtieron dos goles de pelota parada.
Curiosamente, los equipos que mejor jugaron el año pasado también lo hicieron en este arranque: Vélez empató por exceso de confianza, Lanús dejó el alma para dar vuelta un 0-2, Banfield es el mismo que salió campeón y Estudiantes potenció el fútbol arrasador.
Racing insinuó bastante en su primer partido y podría una grata novedad para el Clausura 2010. Por lo demás, en el fútbol argentino no hay nada nuevo bajo el sol.
Categorias:
- Fútbol
- ,
- Fútbol Argentino

TUS COMENTARIOS